Los dones del Espíritu Santo son habilidades y bendiciones divinas que el Espíritu Santo otorga a los creyentes para beneficio de todos, permitiéndoles comprender la voluntad de Dios y servir a la comunidad.
El Espíritu Santo es la tercera persona de la Trinidad, junto con Dios Padre y Jesucristo. Es la presencia activa, personal y divina de Dios en el mundo, a quien se le describe como un consolador, un guía y el “aliento de Dios” que imparte vida y sustenta la creación.
La novena del Espíritu Santo es una oración de nueve días que se reza en preparación para la fiesta de Pentecostés, y es considerada la novena más antigua de la Iglesia.